5.2 El Oficio Sacerdotal

LA IDEA BÍBLICA DE UN SACERDOTE

LOS TÉRMINOS   USADOS EN LA ESCRITURA

 

La palabra del Antiguo Testamento para sacerdote es casi sin excepción kohen. Las únicas excepciones se encuentran en pasajes que se refieren a sacerdotes idólatras, II Reyes 23: 5; Oseas 10: 5; Sof. 1: 4, en donde se encuentra la palabra chemarim. El significado original de kohen es incierto. No es imposible que en los primeros tiempos denotara un funcionario civil lo mismo que un eclesiástico, compárese I Reyes 4: 5; II Sam 8: 18; 20: 26. Es claro que la palabra siempre denotó a alguien que ocupaba una posición honorable y de responsabilidad, investido con autoridad sobre otros; y que casi sin excepción sirve para designar un oficio eclesiástico. La palabra del Nuevo Testamento para sacerdote es hiereus, que al principio parece haber designado a "un poderoso" y posteriormente "una persona sagrada", "una persona dedicada a Dios".

 

LA DISTINCIÓN ENTRE PROFETA Y SACERDOTE

 

La Biblia hace amplia, pero importante distinción entre profeta y sacerdote. Los dos reciben su designación de parte de Dios, Deut. 18: 18 y sig. ; Heb. 5: 4. Pero el profeta fue designado para ser representante de Dios ante el pueblo, para ser su mensajero, y para interpretar su voluntad. Fundamentalmente era un maestro de religión. El sacerdote, por otra parte, era el representante del hombre ante Dios. Tenía el privilegio especial de acercarse ante Dios y de hablar y de actuar en beneficio del pueblo. Es verdad que los sacerdotes también fueron maestros durante la antigua dispensación, pero su enseñanza difirió de la de los profetas. Aunque estos últimos insistían en los deberes morales y religiosos, en las responsabilidades, y en los privilegios, aquellos insistían en las observancias rituales incluidas en el acercamiento adecuado ante Dios.

 

LAS FUNCIONES DEL SACERDOTE TAL COMO ESTÁN INDICADAS EN LA ESCRITURA

 

El pasaje clásico en el que se dan las verdaderas características de un sacerdote y en donde se designa parte de su trabajo es Heb. 5: 1. Aquí están indicados los elementos siguientes:

1. El sacerdote está elegido de entre los hombres para ser su representante

2. Es designado por Dios, compárese el versículo 4

3. Se ocupa en beneficio de los hombres en cosas que pertenecen a Dios, es decir, cosas religiosas

4. Su trabajo especial es ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Pero el trabajo del sacerdote incluía mucho más que eso. También hacía intercesión por el pueblo (Heb. 7: 25), y los bendecía en el nombre del Señor, Lev. 9: 22

 

 

PRUEBA ESCRITURAL DEL OFICIO SACERDOTAL DE CRISTO

El Antiguo Testamento predice y prefigura el sacerdocio del Redentor futuro. Hay referencias claras a eso en Sal 110:4 y Zac. 6: 13. Además, el sacerdocio del Antiguo Testamento, y en particular el Sumo Sacerdote, prefiguraron claramente un Mesías sacerdotal. En el Nuevo Testamento hay nada más un libro en que se le llama sacerdote, es decir, la Epístola a los Hebreos, pero allí el nombre se le aplica repetidas veces, 3 : 1; 4 : 14; 5 : 5 ; 6: 20; 7 : 26 ; 8: 1. Al mismo tiempo, muchos otros libros del Nuevo Testamento se refieren a la obra sacerdotal de Cristo, según lo veremos al discutir este asunto.